miércoles, 14 de noviembre de 2007

3.- EL PRIMER DIA

Antes de iniciar la caminata se tiene que cruzar el río Urubamba esto lo hicimos en una “oroya”, que es una cuerda que juega entre dos poleas y que sostiene un depósito dentro del cual van las personas con sus equipajes y es movido por la fuerza del operador que alquila este servicio.

Ya en la otra orilla, a eso de las 9 a.m. empezamos la caminata.
Nuestro primer destino era pasar la ciudadela de Llactapata, que estaba a una hora de iniciar la caminata, luego caminamos por dos horas aproximadamente atravesando una zona plana y con paisajes de cerros y nevados a lo lejos y vegetación de pastizales y sembrios típicos de la zona hasta llegar a Wayllabamba (3000 msnm), comunidad campesina que actualmente es un punto de campamento para otras caminantes, pero no lo fue para nosotros, debíamos continuar caminando por 1 Hora mas hasta Llulluchapampa (3200 msnm) lugar en el que acampamos, tomamos nuestros alimentos y pasamos la noche. Este punto era más favorable porque así dispondríamos de mas tiempo para poder afrontar los retrasos que se nos pudieran presentar al iniciar el ascenso hacia el paso de Warmihuañusca. Además que el descanso al mediar la tarde nos permitió recuperar fuerzas para el segundo día y por la noche dormir adecuadamente después de contemplar la bóveda celestial repleta de estrellas y constelaciones de ellas, hermozo espectáculo.

En la noche a eso de las 12 a.m. se presentó el primer caso de enfriamiento, por bajas temperaturas, normalmente en el lugar donde acampamos la temperatura ambiental por las noches debe llegar a los 0 grados o menos, por lo que no conviene destaparse ni usar ropas ligeras para dormir, lo que sucedió con un compañero fue que la falta de costumbre al usar la bolsa de dormir (sleeping bag), hizo que se fuera destapando al sentirse acalorado inicialmente por efecto del calor de su cuerpo concentrado en la bolsa y además que solo uso un polo como protección interior, al pasar las horas se durmió profundamente y el frió hizo que su temperatura corporal descendiera hasta el punto de entrar en un shock en el que solo tiritaba y no se podía mover. Afortunadamente como parte de nuestro programa de prevención habíamos organizado un plan de vigilancia por turnos cada tres horas a partir que llego la noche para evitar algún inconveniente que se pudiera dar de esa manera siempre habían dos personas despiertas al costado de una pequeña fogata que hicimos (cavando un hoyo en la tierra y rodeándolo de piedras para tener controlado el fuego) para calentarnos. Fueron ellos los que se dieron cuenta del caso del amigo en problemas y me pasaron la voz, después de verificar el estado en el que se encontraba le comunique al tutor y procedimos a recupar su condición, se le saco el polo y se le puso otro seco y luego una chompa y se preparo una bebida en base a mate de coca, también se preparo en una cuchara un poco de mate y azúcar calentándolo y agregando azúcar hasta formar un jarabe y se le dio a tomar. A los 15 minutos bajo el ruido que hacia con los dientes y se le notaba mas estable, luego se quedo dormido y procedimos a hacer lo mismo todos menos los dos que les tocaba el turno por supuesto.

martes, 6 de noviembre de 2007

2.- EL VIAJE EN TREN

Al fin el ansiado día llego, todos nos dirigimos temprano a las 5 a.m. a la estación de trenes del Cusco a Quillabamba localizada en el barrio de San Pedro. Evidentemente había cierto nerviosismo por la experiencia nueva que se iría a vivir y por algunas versiones de la gente sobre personas que se habían perdido, accidentado o fallecido en el intento, recordemos que era 1980 y las caminatas a través de esta ruta no estaban tan organizadas turisticamente como ahora pero a pesar de todo allí estábamos los 45 integrantes de la travesía reunidos y a la espera de subir al vagón del tren que nos transportaría hasta el Km. 88 de la ruta.
El viaje en tren fue tranquilo, no muy cómodo por estar en los vagones de segunda ya que solo iríamos hasta una parte del recorrido total del tren, animado y variado por los paisajes típicos de la ruta hacia Quillabamba, algunos aprovechamos para dormir un poco, se trato de no comer alimentos que venden en la ruta solo líquidos embasados de fábrica y panes o alimentos que no se puedan descomponer fácilmente para evitar problemas estomacales y listo, llegamos al Km. 88. Bajamos todos y nos prepararnos para empezar a caminar.

1.- LA PREPARACION

Sucedió cuando cursábamos el 4to de secundaria, el plan fue pensado desde comienzos de año y todos estaban muy entusiasmados por el.
Un viaje a ¡Machupicchu por el camino Inca! Esa era la meta y hacerlo todos los 45 alumnos del salón esa era una meta aun mas osada.
Por aquel tiempo se tenia que pensar en varios aspectos para realizar el viaje, teniendo en cuenta desde las condiciones físicas de cada una de las personas que intervendrían, ya que el viaje se realizaría a pie desde el Kilómetro 88 del camino del tren a Urubamba, pasando por la alimentación que llevaría cada uno, los equipos y bolsas de dormir para acampar y tratando de prever que problemas y complicaciones se podrían presentar en el transcurso.

Al final antes de realizar la travesía habíamos logrado organizarnos de la siguiente manera:

- Fuimos 45 personas de entre 16 y 18 años y dos tutores de entre 25 y 30 años.


- Entrenábamos con la ayuda de nuestro profesor de educación física que se esforzaba, mejor dicho nos esforzaba para dejarnos en las mejores condiciones para la caminata.


- Todos deberían de tener un “sleeping bag”, mate de coca o alguna otra bebida reconstituyente, alimentos que no se descompusieran fácilmente y uno preparado o comprado especialmente para el viaje, por cada uno de los integrantes llamado GRANOLA. Alimento rico en proteínas, carbohidratos y grasas esenciales, hecho en base a granos, miel, chancaca, fruta seca, nueces y pecanas. Además de la ropa adecuada para poder soportar el frió en las primeras noches y también para estar mas ligero cuando se llegara a la zona templada.


- También preparamos un botiquín de primeros auxilios en el que se consideraba a parte de los productos acostumbrados para curación de heridas por corte o caídas, unas pastillas antidiarreicas, para el dolor de estómago, pastillas de Coramina para regularizar el ritmo cardiaco, Un termo con hielo y suero antiobidico, esto por si nos topábamos con alguna víbora por el camino o mejor dicho por fuera del camino, pastillas para el dolor y desinflamantes.


- Tenía que haber un cabeza de grupo que en este caso fui yo, no solo por el tamaño de mi cabeza, sino porque llevaba el botiquín y tenia los conocimientos para poder aplicarlos en caso fuera necesario. Además que así lo decidieron los dos tutores de la expedición.


- Sin embargo el hecho de ser Cabeza de grupo aunque parezca contraproducente no implicaba ser el primero en la fila de caminantes sino muy por el contrario el último para estar al tanto de todos los demás y de que nadie se rezagara por cansancio o por algún problema que pudiera suceder.


- También se organizo un método de control de personas haciendo cada cierto tiempo una cuenta de los integrantes del grupo para esto cada uno indicaba en voz alta su posición en la fila desde el inicio al final y viceversa de esa manera comprobamos la presencia de todos siempre.